Con un argumen
to secundario de orden técnico, el señor director de Corpoboyaca Miguel Rodríguez, insiste en que el matadero de Tunja, debe permanecer cerrado ya que el Municipio de Tunja no le ha entregado unas memorias de cálculo, de la planta de tratamiento de aguas residuales del matadero. Al director de Corpoboyaca, no le importo que los trabajadores, los usuarios, funcionarios de la administración municipal, y buena parte del Concejo, le exigiera la apertura, por el daño social y amenaza a la vida que causa la medida de cierre, alegando razones de orden técnico que de traducen a un informe de papel, que no ha entregado la actual administración de Arturo Montejo. Al Director de la Corporación, no le importa la suerte de 300 mil consumidores, de Tunja y los municipios aledaños que sacrifican en nuestra ciudad, las 36 familias de trabajadores que hoy aguantan hambre, y 100 empleos indirectos, los casi 500 comerciantes minoristas que sacrifican en el matadero de la ciudad, y no le importa que el sacrificio de ganado clandestino y el abigeato se haya disparado como respuesta al cierre.
Para este mismo funcionario, que entrega licencias ambientales para construir plantas de incineración de residuos tóxicos le es más importante una hoja de papel, y su seudo tecnicismo, convertido esto en un alegato legal. Lo que demuestra que es necesaria la movilización de los ciudadanos de Tunja y el departamento de Boyacá, este viernes 12 de noviembre nos movilicemos, frente a postura e intereses que amenazan a la comunidad de esta zona del departamento.






Jesús León Santos, un campesino mexicano, se vio sorprendido con el Premio Nobel de Ecología 2010, sin embargo, León se lo obtiene de muy merecida forma, su vida desde los 18 años la ha dedicado a la ecología, y el cuidado del paisaje de su tierra de la Mixteca alta.