Publicado en: http://www.semana.com
Estos son los detalles de la investigación que llevó a SEMANA a denunciar una fachada de inteligencia militar donde no todo lo que se hacía era legal.
Chuzadas: así fue la historia. En este local en el barrio Galerías operaba la fachada de inteligencia del Ejército conocida como Andrómeda. El lugar tenía un letrero que decía Buggly. Llamaba la atención porque tenía siempre dos guardias privados de seguridad y 16 cámaras internas y externas.
En este local en el barrio Galerías operaba la fachada de inteligencia del Ejército conocida como Andrómeda. El lugar tenía un letrero que decía Buggly. Llamaba la atención porque tenía siempre dos guardias privados de seguridad y 16 cámaras internas y externas.






