Por: Comunicaciones CIASE
152 Mujeres Sikuani de los resguardos Chololobo-Matatú, el Merey-la Veradita y Guacamayas–Mamiyare del Alto Vichada, hicieron realidad un modelo de desarrollo alternativo en el marco del proyecto "Impulso a procesos productivos, solidarios y sostenibles que fortalezcan la identidad propia y recuperen la cultura del trabajo para las Mujeres Indígenas Sikuani del Vichada" realizado por la Corporación de Investigación y Acción Social y Económica CIASE en esta región. Dicho modelo tenía como ejes fundamentales: el empoderamiento de las mujeres y su papel dentro del pueblo Sikuani; la soberanía alimentaria, la preservación de la naturaleza y el cuidado del medio ambiente; y la producción y comercialización de productos que aportaran a la pervivencia del pueblo Sikuani. Modelo que además instauró una fuerte herramienta para enfrentar el patrón de desarrollo que se ha asentado en la región y que se basa en el avance de la locomotora minero energética y la agroindustria a gran escala. Este fue un proyecto piloto en la región que se materializó gracias a las mujeres de estos tres resguardos, pero también al apoyo constante de los Cabildos Gobernadores, las autoridades indígenas, la Guardia indígena, los médicos tradicionales y el Vicariato Episcopal de Pastoral Indígena.
Dentro de este proceso, que hoy se quiere replicar en otros lugares de la región, las mujeres aprendieron a conocerse y a conocer su pasado para
fortalecer su cultura, apropiándose a su vez de los mecanismos de participación y exigibilidad de los derechos de las mujeres indígenas. Este proyecto adelantado por CIASE impulsó una apuesta productiva que permitió mejorar las condiciones de vida en estos tres resguardos. Desarrolló una propuesta de agroforestería ajustada a las características de la región donde se produjeron huertos y bosques comestibles o conucos, cultivos en sabana y montaje de un sistema de banco de semillas, en donde se hizo un reconocimiento de las semillas propias, un intercambio de éstas y un proceso de siembra según las pautas y técnicas aprendidas por las mujeres durante dicho proceso. Hoy todas ellas son propietarias de una tienda en Puerto Gaitán, Meta,donde sus productos se comercializan, bajo una propuesta de mercadeo, un estudio y selección de productos para la producción sostenible y los conocimientos de toda la legislación existente para la venta de alimentos. Los productos escogidos para la comercialización fueron ají, mañoco y gallinas, que se venden al público bajo la marca "Tienda Kaliawirinae".
Las mujeres además poseen un Fondo Rotario, que soporta el impulso de las iniciativas productivas y que está regulado por las políticas que ellas mismas determinan. Todo lo anterior ayudó al nacimiento al Consejo de Mujeres Indígenas Sikuani Jumenindwa- COMISJU, el cual implicó un cambio al interior de las comunidades y permitió el empoderamiento de las mujeres frente a la toma de decisiones y la cotidianidad del pueblo Sikuani, fortaleciendo su autoestima y su posicionamiento como actoras importantes en la preservación de su Pueblo.
El proyecto ha sido un éxito y marca un nuevo camino para entender el desarrollo de las comunidades indígenas, en donde la posibilidad de trabajar por un modelo económico alternativo y justo es una realidad para estos tres resguardos del pueblo Sikuani.






